I CHING o Libro de los Cambios, que en realidad es un Zhouyi encubierto

El año 2017 Alianza Editorial publicó este pequeño libro de 12 x 18 cm y 128 páginas, que en realidad es un ZhouYi.

Su autor, Gabriel García-Noblejas Sánchez-Cendal, quien enseña y da cursos de traducción español/chino en la universidad de Granada, ha traducido varias obras clásicas del chino al español, además del ZhouYi.

Como podemos en la imagen superior, su traducción es muy concisa, y más bien formal, es decir que no agrega palabras extra para hacer más claro el texto chino, sino que lo traduce lo más literalmente posible. Por un lado eso es bueno, porque es obvio que el traductor tratar de ser lo más fiel posible al texto chino, pero por otro lado, este tipo de traducción literal deja en manos del lector la tarea de interpretar un texto un tanto críptico.

Elegí el hexagrama 61, porque su tercera línea muestra claramente que esta es una traducción del ZhouYi, no del YiJing.

La línea dice:

Hay enemigos ya capturados, pero aún sin tambores, hay descansos, y llantos, y cantos.

A modo de comparación, vemos como Wilhelm/Vogelmann traducen la misma línea:

Él se encuentra con un compañero, ya toca el tambor, ya cesa de hacerlo, ya solloza, ya canta.

¿A qué se debe la diferencia, entre "compañero" y "enemigos ya capturados"?

Notemos que García-Noblejas titula este hexagrama Buena fe, título similar al asignado por la traducción de Wilhelm/Vogelmann: La Verdad Interior.

El carácter chino traducido como "verdad" o "buena fe" en el título, que es , fu, tiene mucho que ver con las traducciones divergentes de la tercer línea.

En antiguas inscripciones de bronce y en huesos oraculares de la dinastía Shang, podemos ver que fu se usaba principalmente como un verbo con el significado de cautivos, capturar personas u otro botín, al ganar una batalla. El botín, sumado a la victoria, inspiraba confianza en la habilidad del rey. Ese es el vínculo aparente entre el antiguo significado (captura) y el significado asignado mucho más tarde (veracidad) a fu en el YiJing.

Una traducción del ZhouYi, al basarse en las capas y significados más antiguos del texto descarta (aunque en este caso, no por completo) el significado tradicional, reemplazándolo con el significado más antiguo.

Por eso la traducción de la tercer línea nos indica claramente que esta es una traducción del ZhouYi.

Aquí parece haber una contradicción, porque aparecen cautivos en la tercer línea, pero el hexagrama se titula Buena fe en lugar de Cautivos o algo similar. Pero esta no es la única traducción del ZhouYi que hace eso, Whincup hace lo mismo en este hexagrama, en oposición a Rutt y Redmond, que lo titulan Trying Captives y Captives Within (el vínculo colocado al pie de esta página ofrece más información sobre esos traductores del ZhouYi al inglés).

Es muy curioso que García-Noblejas, en su Presentación, no menciona el ZhouYi, sino sólo se refiere al "Libro de los Cambios". Recién en su extenso Epílogo explica que se trata de una traducción del ZhouYi, bajo el subtítulo Los dos títulos del libro. Allí ofrece mucha valiosa información sobre el desarrollo de los métodos adivinatorios, otros libros antecesores del ZhouYi y las divinidades de la China antigua.

Otra cosa particular de este libro es que el método que enseña para interpretar las líneas mutantes no es el usual. De hecho yo no conocía ese sistema, pero sé que a lo largo del tiempo, en China se utilizaron muchos diferentes métodos para consultar el ZhouYi/YiJing.

Además, este libro tiene dos niveles, uno simplificado, para el lector que sólo quiere consultar al oráculo, al cual está destinada la Presentación, y el otro académico, destinado a los interesados en la historia y desarrollo del ZhouYi/YiJing, que sólo se presenta al final del libro, en el Epílogo.

No califiqué a este libro con por su falta de claridad. Creo que el lector típico no podrá menos que sentirse extrañado antes las "rarezas" de la traducción (como la mencionada sobre la tercer línea del hexagrama 61) y la traducción excesivamente literal. El Epílogo aclara el tema, pero por estar situado al final del libro, quizás pase desapercibido.

Por todo lo dicho, este no es un libro adecuado para principiantes, aunque quizás le guste a los amantes de lo críptico. Pero para quien busca una traducción del ZhouYi en español, este libro, junto el Libro de los cambios con ilustraciones es lo único que hay. Además, su Epílogo es una joya, cumpliendo dignamente (aunque sucintamente) la tarea de presentar el ZhouYi al público hispano.

El lector puede ver más información sobre el ZhouYi y sus traducciones en español (en rigor sólo hay 2) en esta página.